Ministerio Internacional Jesús Es La Solución

California

Devocionales Publicar nueva entrada

?Qu? significa que Dios es amor?

Publicado por ebedministry el febrero 11, 2011 en 1:08 PM Comments comentarios (0)

 

Pregunta: "¿Qué significa que Dios es amor?"

 

Respuesta: ¿Qué significa que Dios es amor? Primero veamos cómo la Biblia, La Palabra de Dios, describe “el amor” y después veremos algunos ejemplos que se aplican a Dios. “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no es indecoroso, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser.” (1 Corintios 13:4-8ª)

 

Esta es la descripción que Dios hace del amor. Así es como es Él, y los cristianos tienen que hacer de éste su meta. (aunque siempre en proceso). La más grande expresión del amor de Dios nos es comunicada en Juan 3:16 y Romanos 5:8 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Podemos ver por estos versos que el deseo más grande de Dios es que nos unamos con Él en Su hogar eterno, el cielo. Él hizo posible este camino, pagando el precio por nuestros pecados. Él nos ama, porque así lo decidió como un acto de Su voluntad. “Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión.” (Oseas 11:8b). El amor perdona “Si confesamos nuestros pecados (especifica), Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan 1:9)

 

El amor (Dios) no se impone a nadie. Aquellos que vienen a Él lo hacen en respuesta del llamamiento de Su amor. El amor (Dios) muestra bondad hacia todos. El amor (Jesús) prodigó el bien a todos, sin parcialidad. El amor (Jesús) nunca codició lo que otros tenían, viviendo una vida humilde sin quejarse. El amor (Jesús) nunca se jactó de quién era en la carne, aunque Él podía dominar fácilmente a cualquiera que entrara en contacto con Él. El amor (Dios) no demanda obediencia. Dios no demandó obediencia de Su Hijo, sino más bien, Jesús obedecía gustosamente a Su Padre celestial. “Mas para que el mundo conozca que amo al Padre y como el Padre me mandó, así hago.” (Juan 14:31). El amor (Jesús) estuvo y está siempre viendo por los intereses de otros.

 

Esta breve descripción del amor, revela una vida sin egoísmo, en contraste con la vida egoísta del hombre natural. Asombrosamente, Dios ha otorgado a aquellos que reciben a Su Hijo Jesucristo como su Salvador personal del pecado, la habilidad de amar como Él lo hace, a través del poder del Espíritu Santo (ver Juan 1:12; 1 Juan 3:1, 23, 24). ¡Qué privilegio y desafío tenemos!


?Por qu? orar?

Publicado por ebedministry el enero 21, 2011 en 1:06 PM Comments comentarios (0)

 

Pregunta: "¿Por qué orar?"

 

Respuesta: ¿Por qué orar? ¿Para qué orar, si Dios ya tiene el perfecto control sobre todas las cosas? ¿Por qué orar, cuando Dios ya sabe lo que le pediremos antes de hacerlo?

 

(1) La oración es una forma de servir a Dios (Lucas 2:36-38). Oramos porque Dios nos manda que lo hagamos (Filipenses 4:6-7).

 

(2) El orar es un ejemplo dado a nosotros por Cristo y la iglesia primitiva (Marcos 1:35; Hechos 1:14; 2:42; 3:1; 4:23-31; 6:4; 13:1-3).

 

(3) Dios decidió que la oración sea el medio para obtener Su intervención en determinadas situaciones:

 

a) Preparación para decisiones importantes (Lucas 6:12-13).

b) Para derrotar la actividad demoníaca en la vida de las personas (Mateo 17:14-21).

c) En la reunión de los obreros para la cosecha espiritual (Lucas 10:2).

d) Para adquirir fortaleza y vencer ante la tentación (Mateo 26:41).

e) El medio para fortalecer a otros espiritualmente (Efesios 6:18-19).

 

(4) Tenemos la promesa de Dios de que nuestras oraciones no son en vano, aún si no recibimos específicamente lo que pedimos (Mateo 6:6; Romanos 8:26-27)

 

(5) Él ha prometido que cuando oremos por cosas que estén de acuerdo a Su voluntad, Él nos las concederá (I Juan 5:14-15).

 

Algunas veces Él retarda sus respuestas, de acuerdo a Su voluntad y para nuestro beneficio. En estas situaciones, debemos ser diligentes y perseverantes en la oración (Mateo 7:7; Lucas 18:1-8) La oración no debe ser vista como el medio por el cual Dios cumple nuestra voluntad en la tierra, sino como el medio para hacer que la voluntad de Dios sea hecha en la tierra. La sabiduría de Dios excede sin medida a la nuestra.

 

En situaciones en las que no sabemos específicamente cuál sea la voluntad de Dios, la oración es el medio para discernirla. Si Pedro no le hubiera pedido a Jesús que le ordenara salir de la barca y caminar sobre el agua, él se hubiera perdido de esa experiencia (Mateo 14:28-29). Si la mujer sirofenisa cuya hija estaba poseída por un demonio, no le hubiera rogado a Cristo, su hija no había sido sanada (Marcos 7:26-30). Si el hombre ciego que mendigaba en las afueras de Jericó no hubiera llamado a Cristo, nunca habría recobrado la vista (Lucas 18:35-43). Dios ha dicho que muchas veces no obtenemos lo que pedimos, porque no sabemos cómo pedir (Santiago 4:2). En un sentido, la oración es como compartir el Evangelio con la gente. No sabemos quién responderá al mensaje del Evangelio, hasta que lo compartimos. Es lo mismo con la oración; nunca veremos los resultados de la respuesta a la oración hasta que oremos.

 

La falta de oración demuestra falta de fe, y falta de confianza en la Palabra de Dios. Oramos para demostrar nuestra fe en Dios, que Él hará conforme a lo que ha prometido en Su Palabra, y bendecirá nuestras vidas abundantemente, más de lo que pudiéramos esperar (Efesios 3:20). La oración es nuestro principal medio para ver la obra de Dios en la vida otros. Y siendo el medio por el que nos “conectarnos” al poder de Dios, es nuestro medio para defendernos del enemigo y su armada (Satanás y su ejército) ante al cual estamos indefensos para derrotarlo por nosotros mismos. Por eso, que Dios nos encuentre con frecuencia ante Su trono, porque tenemos un Sumo Sacerdote en el cielo, que puede identificarse con todo por lo que atravesamos (Hebreos 4:15-16). Tenemos Su promesa de que la oración ferviente del hombre justo puede lograr mucho (Santiago 5:16-18) Que el nombre de Dios sea glorificado en nuestras vidas, creyendo en Él tanto como para acudir con frecuencia ante Él en oración.


?Puede un cristiano perder la salvaci?n?

Publicado por ebedministry el diciembre 31, 2010 en 12:32 AM Comments comentarios (0)

 

Pregunta: "¿Puede un cristiano perder la salvación?"

 

Respuesta: Antes de que esta pregunta sea respondida, debe ser definido el término “cristiano.” Un “cristiano” no es una persona que haya dicho una oración, o pasado al frente, o que haya crecido en una familia cristiana. Mientras que cada una de estas cosas pueden ser parte de la experiencia cristiana, no son éstas las que “hacen” a un cristiano. Un cristiano es una persona que ha recibido por fe a Jesucristo y ha confiado totalmente en Él como su único Salvador (Juan 3:16; Hechos 16:31; Efesios 2:8-9).

 

Así que, con esta definición en mente, ¿puede un cristiano perder la salvación? Quizá la mejor manera de responder a estar importante y crucial pregunta es examinando lo que la Biblia dice que ocurre en la salvación, y entonces estudiar lo que implicaría perder la salvación. Estos son algunos ejemplos:

 

Un cristiano es una nueva criatura. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17). Estos versos hablan de una persona que se ha convertido enteramente en una nueva criatura, como resultado de estar “en Cristo.” Para que un cristiano perdiera la salvación, la nueva creación tendría que ser revertida y cancelada.

 

Un cristiano es redimido. “Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.” (1 Pedro 1:18-19). La palabra “redimido” se refiere a una compra que ha sido hecha, a un pecio que ha sido pagado. Para que un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que revocar Su compra por la que pagó con la preciosa sangre de Cristo.

 

Un cristiano es justificado. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” (Romanos 5:1). “Justificar” significa “declarar justo.” Todos los que reciben a Jesucristo como Salvador son “declarados justos” por Dios. Para que un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que desdecir lo dicho en Su Palabra y retractarse de lo que Él declaró previamente.

 

A un cristiano se le promete la vida eterna. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.” (Juan 3:16). La vida eterna es una promesa eterna (para siempre) en el Cielo con Dios. Dios promete “cree, y tendrás vida eterna.” Para que un cristiano perdiera la salvación, la vida eterna tendría que ser retirada. Si a un cristiano se le ha prometido vivir para siempre, ¿cómo entonces puede Dios romper esta promesa, quitándole la vida eterna?

 

A un cristiano se le garantiza la glorificación. “Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.” (Romanos 8:30). Como lo aprendemos en Romanos 5:1, la justificación es declarada al momento de la fe. De acuerdo a Romanos 8:30, la glorificación está garantizada para todos aquellos a quienes Dios justifica. La glorificación se refiere a un cristiano recibiendo un perfecto cuerpo resucitado en el Cielo. Si un cristiano pudiera perder la salvación, entonces Romanos 8:30 es un error, porque Dios no puede garantizar la glorificación para todos aquellos a quienes Él predestinó, llamó, y justificó.

 

Podrían compartirse muchas más ilustraciones de lo que ocurre en la salvación. Sin embargo, aún estas pocas hacen abundantemente claro que un cristiano no puede perder la salvación. La mayor parte, sino todo lo que la Biblia dice que ocurre a una persona cuando recibe a Jesucristo como Salvador, sería invalidado si la salvación pudiera perderse. La salvación no puede ser revertida. Un cristiano no puede ser des-creado como nueva criatura. La redención no puede ser deshecha. La vida eterna no puede perderse y seguirse considerando como eterna. Si un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que retractarse de Su Palabra y cambiar de parecer – dos cosas que la Escritura nos dice que Dios jamás hace.

 

Las objeciones más frecuentes a la creencia de que un cristiano no puede perder la salvación son; (1) ¿qué hay de aquellos que son cristianos y continuamente viven una vida inmoral? – y – (2) ¿qué pasa con aquellos que son cristianos, pero luego rechazan la fe y niegan a Cristo? El problema con estas dos objeciones es la suposición de que “son cristianos” (1) La Biblia declara que un verdadero cristiano ya no continuará viviendo una vida inmoral (1 Juan 3:6). (2) La Biblia declara que alguien que se separa de la fe, demuestra que realmente nunca fue un cristiano (1 Juan 2:19).

 

No, un cristiano no puede perder la salvación. Nada puede separar a un cristiano del amor de Dios (Romanos 8:38-39). Nada puede arrebatar a un cristiano de la mano de Dios (Juan 10:28-29). Dios quiere y tiene el poder para garantizar y mantener la salvación que Él nos ha dado. Judas 24-25 dice, “Y Aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros in mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.”


?Por qu? la gente rechaza a Jes?s como su Salvador?

Publicado por ebedministry el diciembre 24, 2010 en 1:46 PM Comments comentarios (0)

 

Pregunta: "¿Por qué la gente rechaza a Jesús con su Salvador?"

 

Respuesta: Hay tal vez tantas diferentes razones para rechazar a Cristo, como la gente que lo rechaza, pero estas cuatro muestran las categorías generales:

 

(1) Algunas personas no piensan que necesiten un salvador. Esta gente se considera a sí misma como “básicamente buena” y no se dan cuenta de que ellos, al igual que toda la gente, son pecadores y no pueden venir a Dios bajo sus propios términos. Pero Jesús dijo, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6). Aquellos que rechazan a Cristo nunca estarán ante Dios y abogarán por su caso basados en sus propios méritos.

 

(2) El miedo al rechazo social o a la persecución, desanima a algunas personas a declarar a Cristo como su Señor. Los incrédulos en Juan 12:42-43 no confesaban a Cristo porque estaban más preocupados por su estatus entre sus semejantes que por hacer la voluntad de Dios: “Con todo eso, aun de los gobernantes, muchos creyeron en él; pero a causa de los fariseos no lo confesaban para no ser expulsados de la sinagoga. Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.”

 

(3) Para algunas personas, las cosas que les ofrece el mundo actual, son más atractivas e importantes que las cosas eternas. Leemos la historia de un hombre así en Mateo 19:16-23. Este hombre no estaba dispuesto a perder sus posesiones terrenales a fin de ganar una relación eterna con Jesús. (Ver también 2 Corintios 4:16-18).

 

(4) Mucha gente simplemente está resistiendo la luz del Espíritu Santo para convertirlos a la fe en Cristo. Esteban, un líder de la iglesia primitiva, les dijo a aquellos que estaban a punto de asesinarlo, “¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo;...” El apóstol Pablo también hizo una declaración similar ante un grupo que rechazaba el evangelio en Hechos 28:23-27.

 

Cualesquiera que sean las razones por las que la gente rechaza a Jesucristo, su rechazo tiene consecuencias eternas desastrosas. “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” (Hechos 4:12), y aquellos que lo rechazan, por cualquiera que sea la razón, enfrentan una eternidad en las “tinieblas de afuera” del infierno, donde habrá “lloro y el crujir de dientes.” (Mateo 25:30)

 


?Qu? significa tener temor de Dios?

Publicado por ebedministry el diciembre 3, 2010 en 1:23 PM Comments comentarios (0)

 

Pregunta: "¿Qué significa tener temor de Dios?"


 

Respuesta: Para un no creyente, el temor de Dios es temer el juicio de Dios y la muerte eterna, la cual es la separación eterna de Dios (Lucas 12:5; Hebreos 10:31). Para un creyente, el temor de Dios es algo muy diferente. El temor del creyente es el reverenciar a Dios. Hebreos 12:28-29 es una buena descripción de esto, “Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor.” Esta reverencia y admiración es exactamente lo que significa el temor de Dios para los cristianos. Este es el factor que nos motiva a rendirnos al Creador del Universo.

 

Proverbios 1:7 declara, “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová...” Hasta que comprendamos quien es Dios, y desarrollemos un temor reverencial hacia Él, no podremos adquirir la verdadera sabiduría. La verdadera sabiduría solo procede del entendimiento de quién es Dios – que Él es santo, justo y soberano. Deuteronomio 10:12, 20.21 dice, “Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.” – “A Jehová tu Dios temerás, a Él solo servirás, a Él seguirás, y por su nombre jurarás. Él es del objeto de tu alabanza, y Él es tu Dios, que ha hecho contigo estas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto.” El temor de Dios es la base para nuestro andar en Sus caminos; servirle y si, amarlo.

 

Muchos tienen la tendencia de minimizar el temor de Dios de los creyentes interpretándolo como “respetarlo”. Mientras que el respeto indiscutiblemente está incluido en el concepto del temor de Dios, es mucho más que eso. El temor bíblico de Dios para un creyente, incluye el entender lo mucho que Dios aborrece el pecado y temer Su juicio sobre éste – aún en la vida de un creyente. Hebreos 12:5-11 describe la disciplina de Dios hacia el creyente. Aunque que es hecha en amor (Hebreos 12:6), aún así es algo para temerse. Como hijos, el temor a la disciplina de nuestros padres se espera que prevenga las malas acciones. Lo mismo debe ser verdad en nuestra relación con Dios. Debemos temer Su disciplina y por lo tanto, buscar el vivir nuestras vidas de tal manera que lo agrademos.

 

Los creyentes no deben “tener miedo” de Dios. No tenemos razón para tenerle miedo. Tenemos Su promesa de que nada podrá separarnos de Su amor (Romanos 8:38-39). Tenemos Su promesa de que nunca nos dejará o desamparará (Hebreos 13:5). El temer a Dios significa tener tal reverencia por ÉL, que éste tenga un gran impacto en la manera en que vivimos nuestras vidas. El temor de Dios es reverenciarlo, someternos a Su disciplina, y adorarlo con admiración.

 


Pregunta: "?Cu?l es el significado de la vida?"

Publicado por ebedministry el octubre 8, 2010 en 4:07 PM Comments comentarios (0)

 

Pregunta: "¿Cuál es el significado de la vida?"

 

Respuesta: ¿Cuál es el significado de la vida? ¿Cómo puedo encontrar propósito, realización y satisfacción en la vida? ¿Tendré el potencial para lograr algo de importancia duradera? Mucha gente nunca se ha detenido a considerar cuál es el significado de la vida. Años más tarde, miran hacia atrás y se preguntan por qué sus relaciones se han desmoronado y por qué se sienten tan vacíos, aún cuando pudieron haber conseguido lo que emprendieron. A un jugador de béisbol que figuraba en el paseo de la fama del béisbol se le preguntó, qué le hubiera gustado que le dijeran al principio, cuando empezó a jugar el béisbol. El replicó, “Deseo que alguien me hubiera dicho que cuando alcanzara la cumbre, no encontraría nada ahí”. Muchas metas revelan su vacío solamente después de que se han desperdiciado años en su búsqueda.

 

En nuestra sociedad humanística, la gente persigue muchos propósitos, pensando que en ellos van a encontrar significado. Algunas de estas búsquedas incluyen: éxito en los negocios, riquezas, buenas relaciones, sexo, entretenimiento, hacer el bien a otros, etc. La gente ha testificado que mientras alcanzan sus metas de riquezas, relaciones y placer, todavía hay un profundo vacío interior – un sentimiento de un vacío que nada parece llenarlo.

 

El autor del bíblico libro del Eclesiastés expone este sentimiento cuando dice, “¡Vanidad de vanidades! ¡Vanidad de vanidades! ¡Todo es vanidad!”. Este autor tenía riquezas más allá de la medida, sabiduría más que cualquier hombre de su tiempo o del nuestro, mujeres por cientos, palacios y jardines que eran la envidia de los reinos, la mejor comida y el mejor y vino, y poseía cada forma de entretenimiento disponible. Hasta cierto punto, dijo que cualquier cosa que deseaba su corazón, el la buscaba. Y todavía, resumía diciendo, “la vida debajo del sol” (la vida es vivida como que esta fuera todo lo que podemos ver con nuestros ojos y experimentar con nuestros sentidos) ¡es vanidad! ¿Por qué hay tal vacío? Porque Dios nos creó para algo más allá de lo que podemos experimentar en el aquí-y-ahora. Salomón dijo de Dios, “El también ha puesto la eternidad en los corazones de los hombres…”. Estamos conscientes de que, en nuestros corazones, este “aquí-y-ahora” no es todo lo que hay.

 

En Génesis, el primer libro de la Biblia, encontramos que Dios creó a la humanidad a Su imagen (Génesis 1:26). Esto significa que somos mas como Dios que como cualquier otro (cualquier otra forma de vida). También encontramos que antes de que la humanidad cayera en pecado y la maldición cayera sobre la tierra, las siguientes cosas fueron verdad: (1) Dios hizo al hombre una criatura social (Génesis 2:18-25); (2) Dios dio al hombre trabajo (Génesis 2:15); (3) Dios tuvo compañerismo con el hombre (Génesis 3:8): y (4) Dios dio al hombre dominio sobre la tierra (Génesis 1:26). ¿Cuál es la importancia de estos puntos? Yo creo que por cada uno de estos, Dios intentó añadir a nuestro cumplimiento satisfacción en la vida, pero todo esto (especialmente el compañerismo del hombre con Dios) fue perjudicado por la caída del hombre en pecado y la maldición resultante sobre la tierra (Génesis 3).

 

En Apocalipsis, el último libro de la Biblia, al final de muchos otros eventos del fin de los tiempos, Dios revela que va a destruir esta tierra y cielo presentes como los conocemos, y conducirnos al estado eterno, al crear un nuevo cielo y una nueva tierra. En ese tiempo, El va a restaurar por completo el compañerismo con la humanidad redimida. Algunos van a ser juzgados indignos y arrojados en el Lago de Fuego (Apocalipsis 20:11-15). Y la maldición del pecado será disipada; no habrá mas pecado, aflicción, enfermedad, muerte, dolor, etc. (Apocalipsis 21:4). Y los creyentes heredarán todas las cosas; Dios habitará con ellos, y ellos serán Sus hijos (Apocalipsis 21:7). De este modo, llegamos a un círculo completo en el que Dios nos creó para tener compañerismo con El; pero el hombre pecó, rompiendo ese compañerismo; Dios restaura ese compañerismo completamente, en el estado eterno, con aquellos considerados dignos por El. ¡Ahora, ir a través de la vida haciendo nada y todo, solamente para morir separados de Dios por la eternidad, sería peor que vano! Pero Dios ha hecho un camino no solamente para hacer posible la dicha eterna (Lucas 23:43), sino también esta vida satisfactoria y valiosa. Ahora, ¿cómo se obtienen esta dicha eterna y este “cielo sobre la tierra”?

 

EL SENTIDO DE LA VIDA RESTITUIDO POR JESUCRISTO

 

Como hicimos alusión arriba, el verdadero significado tanto ahora como en la eternidad, se encuentra en que uno restaure la relación con Dios que fue perdida en el tiempo de la caída en el pecado de Adán y Eva. Hoy, esa relación con Dios es solamente posible a través de Su Hijo, Jesucristo (Hechos 4:12; Juan14:6; Juan 1:12). La vida eterna se gana cuando uno se arrepiente de sus pecados (ya no quiere continuar en esto, sino que quiere que Cristo lo cambie y lo haga una nueva persona) y comienza a confiar en Jesucristo como Salvador (vea la pregunta “¿Cuál es el plan de salvación?” para obtener mayor información en este tan importante asunto).

 

Ahora, el verdadero significado de la vida no se encuentra solamente en tener a Jesús como Salvador (maravilloso como es eso). Mas bien, el verdadero significado de la vida se encuentra cuando uno comienza a seguir a Cristo como Su discípulo, aprendiendo de El, pasando tiempo con El en Su Palabra, la Biblia, comunicándose con El en oración, y caminando con El en obediencia a Sus mandatos. Si usted es un no creyente (o talvez un nuevo Creyente) es probable que esté diciéndose, “¡Eso no suena muy emocionante o satisfactorio para mí!” Pero, por favor lea solamente un poquito más. Jesús hizo las siguientes declaraciones:

 

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga” (Mateo 11:28-30). “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan10:10b). “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará” (Mateo 16:24-25). “Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón” (Salmos 37:4).

 

Todo lo que estos versículos están diciendo es que nosotros tenemos una elección. Podemos continuar buscando guiar nuestras propias vidas (con el resultado de vivir una vida vacía) o podemos escoger seguir a Dios y Su voluntad para nuestras vidas con todo nuestro corazón (lo cual resulta en tener una vida vivida por completo, teniendo satisfechos los deseos del corazón, y encontrando contentamiento y satisfacción). Esto es así porque nuestro Creador nos ama y desea lo mejor para nosotros (no necesariamente la vida más fácil, sino la mayor satisfacción).

 

Al cerrar, quiero compartir una analogía tomada de un pastor amigo. Si usted es un aficionado a los deportes y decide asistir a un juego profesional, puede aflojar unos pocos dólares y obtener un asiento “alejado de la acción” en las filas superiores del estadio, o puede soltar unos pocos cientos de dólares y estar muy cerca de la acción. En la vida Cristiana también es así. Observar la obra de Dios de PRIMERA MANO no es para los Cristianos domingueros. Ellos no han pagado el precio. Observar la obra de Dios de PRIMERA MANO es para los discípulos de Cristo incondicionales, quienes verdaderamente han dejado sus propios deseos, de manera que pueden seguir los propósitos de Dios en la vida. ¡ELLOS han pagado el precio (completa rendición a Cristo y a Su voluntad); ellos están experimentando la vida a plenitud; y pueden encararse a ellos mismos, y a su Hacedor sin lamentarse! ¿Ha pagado el precio? ¿Está dispuesto a hacerlo? Si es así, usted no va a anhelar sentido o propósito para su vida nuevamente.


Adoraci?n Esencial

Publicado por ebedministry el septiembre 16, 2010 en 7:32 PM Comments comentarios (0)

 

Ángel Manuel Rodríguez


Tengo una consulta con respecto a la adoración: )Qué elementos son apropiados y cuáles no?

 

Su pregunta es extremadamente importante. Uno de los mayores elementos de nuestra misión es exhortar al mundo a adorar a Dios (Apoc. 14:7). En la búsqueda de lineamientos relevantes para nosotros actualmente, abordaré algunos de los mayores temas de la adoración bíblica y sus expresiones.


1. Dios es el centro. La adoración está definida por el reconocimiento personal y colectivo de los creyentes de que Dios es el único ser digno de honra suprema. En la Biblia, Dios es el único, legítimo y exclusivo objeto de adoración (Éxo. 20:2, 3; Luc. 24:53). Este hecho está fundamentado en su poder creador y redentor (Apoc. 4:11; 5:12). La adoración es la respuesta del ser interior ante la percepción de la majestad, el misterio y lo incomparable del Dios revelado en su obra de creación; confrontados con él, nuestra vida encuentra su lugar de origen y vibra por el gozo, el agradecimiento y el temor reverente que sólo Dios puede inspirar. Dado que todo en el universo pertenece al orden de lo creado, es reprensible, incluso hasta una abominación, desplazar a Dios del centro de adon bíblica debería reglar cualquier actividad que forme parte de ella.


2. El papel de las emociones: La adoración es más que una actitud; también es una acto. Ya que somos seres emocionales, es imposible separar nuestras emociones de la práctica de la adoración. En ese acto santo, adoramos y agradecemos a Dios (Sal. 118:28, y expresamos nuestro gozo y gratitud por medio de ofrendas (1 Crón. 16:29) y cánticos (Sal. 147:1). Incluso clamamos a él en busca de liberación, perdón y guía (Sal. 139:23, 24; 142), como una respuesta a su presencia en nuestra vida. La tentación es utilizar la adoración como una avenida sociopsicológica para "sentirnos bien" con nosotros mismos y ser aceptados por los demás; cuando esto sucede, hemos cambiado, imperceptiblemente, el centro y el foco de la adoración desde el Creador y Redentor hacia nosotros mismos, con el riesgo de caer en la idolatría. Llevamos hasta él nuestra gratitud, nuestras necesidades, nuestros temores y nuestras preocupaciones con el fin de adorarlo por lo que ha hecho y hará por nosotros.


3. El papel del cuerpo. No podemos separar nuestras emociones de su expresión física. En la adoración, venimos ante el Señor como seres emocionales y físicos. El acto de adoración involucra nuestro cuerpo como un vehículo a través del cual nuestras emociones se expresan. En la Biblia, los adoradores elevaban sus manos para ofrecer peticiones a Dios (Sal. 141:2; 1 Tim. 2:8, permanecían de pie (2 Crón. 7:6), se arrodillaban (1 Rey. 8:54) o se inclinaban con su rostro hasta el suelo para adorar (Neh. 8:6). Utilizaban su lengua y sus labios para alabar a Dios (Col. 3:16), y sus oídos para capturar la belleza de los instrumentos musicales (Sal. 33:2, 3) y de la lectura de las Escrituras (1 Tim. 4:13). Además, los adoradores se unían en procesión hasta el templo para adorar al Señor (Sal. 68:24, 25).


La manera en la que el cuerpo es utilizado para expresar emociones varía de cultura en cultura. Lo que es apropiado en una cultura puede ser ofensivo en otra; por lo tanto, es importante tener en mente que el propósito de la adoración no es estimular nuestras emociones y sus expresiones corporales (como suele suceder por medio de la música estridente) con el objetivo de crear un sentimiento de bienestar en el adorador. Eso podría desplazar a Dios del centro exclusivo de adoración, situando allí la satisfacción de nuestras necesidades psicológicas. La participación moderada de nuestras emociones y su expresión a través del cuerpo en la adoración comunitaria no debería distraer nuestra atención ni la de los demás de lo que probablemente sea lo más importante: oír la palabra de Dios y su proclamación.


Concurrimos a la iglesia con el fin de adorar a Dios, alabarlo y agradecerle por todas sus bendiciones, para ser instruidos por su Palabra, para celebrar la Santa Cena, para ser entrenados en la proclamación del evangelio y para confraternizar con otros creyentes. La adoración no es una forma de entretenimiento que necesita ser adaptada al gusto de los individuos por medio de prácticas de mercadeo. La música que interpretamos, los cánticos que entonamos, las oraciones que ofrecemos son nuestros lánguidos intentos por adorar al Señor, y expresar nuestro amor y nuestro agradecimiento a aquél que ha hecho tanto por nosotros por medio de Cristo.



Compartir

Reflexiones Juveniles

Matituna Feminil

Pedidos de Oracion Recientes

  • saber

    Quiero sabert como enviar pedido de oracio al pastor Bullon y sus guerreros de oracion
  • POR SANIDAD FISICA

    BUENAS TARDES HERMANOS EN CRISTO JESUS MI NOMBRE ES EDDYS THONYS ARCIA CEDEÑO, YO SOY UN JOVEN PANAMEÑO DE 29 AÑOS DE EDAD,VIVO EN PANAMA YO REQUIERO CIRUGIA MAXILOFACIAL PRE...

Dr. Raymundo Romero

http://www.mioncologo.com  www.wradio690.com

Visita el Podcast para oír los temas anteriores. En California todos los Lunes en vivo 7:00 p.m. en la 690AM

Sea parte del programa, llame al 866-526-9026 durante el programa en vivo, todos los Lunes a las 7:15 p.m.

Testimonios

  • "Para gloria de Dios. Fui asistente adminsitrativa en el palacio nacional de Guatemala.Tengo 35 a?os de ser adventista, antes era catolica. Dios me permiti? casarme con un direct..."
    Savi
    Testimonio
  • "Estoy profundamente agradecido a mi Dios, por el previlegio de ver a mas 120 almas ser bautizadas en mis campanas evangelista en el ano 2009. Oraremos por cada uno de ellos para..."
    Rudy Sandres
    Evangelismo
  • "Agradecemos a Dios que esta pagina web, esta siendo una bendicion para muchas personas. En nuestro Foro Teologico hay una pregunta que llego al 555 vista/leida por nuestro visit..."
    Rudy Sandres
    Nuestra Pagina JELSCA

Reflexiones Biblicas

Podcasts Recientes

Fechas de Eventos

Sunday, May 27 at 5:00 PM - 7:00 PM
Sunday, Jun 3 at 5:00 PM - 7:00 PM
Sunday, Jun 10 at 5:00 PM - 7:00 PM
Sunday, Jun 17 at 5:00 PM - 7:00 PM

Videos Recientes

274 vistas - 0 comentarios
294 vistas - 0 comentarios
252 vistas - 0 comentarios
249 vistas - 0 comentarios

Donate!

  • 0.00%
    Evangelismo Goal: $2000.00 Raised: $0.00 0 donations

<

Free counter and web stats

/>

Google Translator